Historias de Refugio

Conoce los motivos, las odiseas, los sueños y las experiencias de algunas personas a las que hemos ayudado en nuestros más de 46 años de refugio. Desde 2010 CEAR ha atendido a cerca de 400.000 personas con la ayuda de gente como tú. Descubre y comparte sus historias.

Antonio: «Debíamos olvidar todo lo que teníamos para salvar la vida»

Este refugiado vietnamita se crió en el seno de una familia acomodada, pero en 1975 con el final de la guerra civil que duró dos décadas, se vieron obligados a salir del país y a abandonar todo lo que tenían para poder salvar la vida. No sabían a dónde iban, ni qué futuro les esperaba. Les destinaron a Salamanca, donde pudieron construir una nueva vida lejos de la guerra.

Daniel: «Los españoles también fuimos refugiados»

En 1937, en plena guerra civil, el padre y las tías de Daniel huyeron desde Asturias a Cataluña, y dos años después escaparon a Francia. Allí fueron acogidos por una familia que les brindó casa, comida y educación para los niños. La esperanza para ellos llegó de México, cuando el presidente Lázaro Cárdenas ofreció acoger a los refugiados españoles y su padre buscó refugio en este país en 1939.

Jepherson: «Colombia se ha convertido en un infierno»

Jepherson llegó a España hace 7 meses. Lo acompañaba su esposa Yesica y su pequeña de 3 años, Sofía. Con ellos también viajaron su hermano Sebastián, junto a su novia Estela y el hijo que ambos tienen en común con tan solo 2 años. El secuestro de Sebastián precipitó la huida de esta joven familia afincada en la región colombiana del Valle del Cauca.

¿Qué desean las madres refugiadas en su nueva vida en España?

Cuando todo esto acabe, y el maldito coronavirus nos dé un respiro, el deseo de muchas madres será que sus hijos puedan volver a la normalidad: volver al cole, reencontrarse con sus familiares y amigos, jugar, disfrutar, soñar… Sin embargo, el deseo de muchas madres refugiadas será cambiar la normalidad de la que tuvieron que huir por otra nueva que les permita crecer en paz y libertad.

El imprescindible trabajo de personas refugiadas durante la cuarentena

Cuatro personas refugiadas cuentan cómo es su trabajo en estos tiempos de cuarentena. Ninguno se ha podido quedar en casa estos días porque trabajan en un supermercado, en una farmacia, en las calles o jardines. Ahora viven lejos de sus hogares una de las peores pandemias que se recuerdan, cada uno con sus propias historias, pero con el objetivo común de superar esta nueva adversidad para vivir en paz.

Olga, la refugiada que hace batas para proteger a personal sanitario ante la pandemia

Durante este tiempo de crisis sanitaria son muchos los testimonios de personas que están en primera línea tratando de combatir la pandemia desde diferentes frentes. Muchas de ellas son personas migrantes y refugiadas que trabajan en sectores claves en nuestro país. Personas como Olga, quien tras a huir Colombia y buscar refugio en nuestro país, ahora trata de agradecer la acogida.

Souleymane, de rescatado a cocinero en una residencia de mayores en tiempos de coronavirus

Souleymane Barry, de tan solo 24 años, se acuerda bien de las fechas que han marcado las encrucijadas recientes de su vida, y cuenta de corrido cuando hace ya cinco […]

Una historia de amor que traspasa fronteras

Natacha (34 años, Costa de Marfil) llegó a Canarias en una patera tras un día y medio de travesía por mar desde Marruecos. En la misma embarcación iba su actual pareja, a quien no conocía aunque les uniera la nacionalidad y las mismas ganas de vivir en paz. Ni siquiera habló con él debido a que estaba paralizada y aterrorizada por un viaje sin billete de vuelta. Hasta que semanas más tarde en el centro de acogida de CEAR en Getafe se reencontró con su acompañante, poco a poco se fueron conociendo y nació el amor.

Samuel: «Las Águilas Negras me mandaron a casa una bala»

Aeropuerto de Barajas. En un vuelo de Bogotá a Madrid llega Samuel, junto a su mujer y sus dos hijas. Tras pasar los pertinentes controles, se dirige a las autoridades españolas y manifiesta su decisión de solicitar asilo. El motivo: un grupo paramilitar le había dado 48 horas para abandonar la ciudad. Lamentablemente, son devueltos a los tres días.

Belal, periodista egipcio condenado por informar

Este joven periodista egipcio pasó dos años cubriendo las protestas. Huyó tras conocer que había sido condenado, sin haberse celebrado un juicio, a 15 años de prisión. Llegó a España en 2016, y hoy, con el reciente estatuto de refugiado en el bolsillo, habla esperanzado de su futuro y desolado sobre la situación en su país.

Nibou, un cantante perseguido

Chafik Nibou es un cantante amazigh (bereber), que significa “persona libre”. Nació en Nador (Marruecos) y llegó a Andalucía hace un año. Se vino aquí a España por motivos políticos después de una importante y reconocida carrera como artista en el mundo árabe: “Cuando he pedido asilo era más para salvar mi vida que para mejorarla (…) Echo de menos a mi madre, porque mi madre es el país entero”.

Jessica: «La solidaridad te hace crecer como persona»

Esta activista nicaragüense, refugiada en España, no cesa en su lucha: “Lo hago para que haya un cambio en mi país, no quiero que los niños vivan esto en un futuro”.