Más de 110 millones de personas se han visto obligadas a huir por la guerra, la violencia y graves violaciones de sus derechos fundamentales. Esto supone el 1% de la población y el número más alto jamás registrado.
Una persona refugiada no lo es por decisión propia. Son personas como tú y como yo, pero que han tenido que elegir entre un ataúd y una maleta porque no tienen más opción.
Haz que tu empresa sea solidaria y ayúdanos a seguir defendiendo los derechos de las personas refugiadas dándoles la acogida que necesitan.

