Historias de Refugio

Conoce los motivos, las odiseas, los sueños y las experiencias de algunas personas a las que hemos ayudado en nuestros más de 46 años de refugio. Desde 2010 CEAR ha atendido a cerca de 400.000 personas con la ayuda de gente como tú. Descubre y comparte sus historias.

«Es así, pagas para que no te maten». La vida de Lara bajo la amenaza de las maras

Ni se llama Lara ni se atreve a mostrar su rostro. Mucho menos el de su familia. Ni a miles de kilómetros desaparece el miedo a la violencia despiadada de las pandillas.

«O sales o te llenamos la boca de balas». Isabel, la activista que no calló ante los narcotraficantes

La lucha de esta activista indígena colombiana por los derechos de las mujeres y los jóvenes hizo que se enfrentara a los poderosos narcotraficantes de su ciudad, Soacha. Pese a […]

Pheece, Blessing, Hassan, Murtada: huir de la encrucijada libia

Cuatro testimonios, a través de sus palabras y sus rostros, de personas que han vivido en la “encrucijada libia” extraídos del libro The Lybian crossroads. Pasaje mortal 2011-2022 del prestigioso fotoperiodista Ricard García Vilanova, editado por Blume y que contó con el apoyo Comisión Catalana de Ayuda al Refugiado (CCAR).

Sainabou, superviviente de mutilación genital

Sainabou es una de las 200 millones de mujeres que ha sufrido Mutilación Genital , una práctica que sigue atentando contra la salud y los derechos de millones de mujeres y niñas en el mundo.

Mamadou, Bakary, Abdoulaye: cuando el hambre da más miedo que el mar

A pesar de haber crecido rodeados de pobreza, Mamadou, Bakary y Abdoulaye saben que son afortunados: sobrevivieron a la ruta migratoria más peligrosa del mundo, la que une África con Canarias. Ahora, tras el traslado a la península, sueñan con ayudar a sus familias.

Ana Ruth, superviviente refugiada de la violencia machista: «Diría a otras mujeres que no se callen»

La violencia de género cambió radicalmente su vida en Colombia. Hasta que tras cinco años de matrimonio y diversas denuncias por malos tratos infructuosas, se armó de valentía para separarse legalmente de su esposo. “Su lema era que si no era para él no era para nadie”, recuerda Ana Ruth, superviviente refugiada de la violencia machista.

Cuando «salir del armario» significa arriesgar la vida

El equipo Identidades y Diversidad Sexual y de Género (LGTBIQ+) de CEAR Madrid ha escrito este artículo con motivo del ‘Día para salir del armario’ celebrado el 11 de octubre, en el cual recogen testimonios de personas perseguidas por motivos de orientación sexual e identidad de género.

Jeimmy, docente perseguida por denunciar abusos sexuales a menores

Esta docente perseguida cuenta su historia aún desde la incertidumbre, pero con la seguridad de que podrá retomar su proyecto de vida en nuestro país. En noviembre de 2019 llegó a España desde Colombia acompañada por su hijo menor, dejando a sus otros dos hijos en su país de origen.

Ahmed, el exilio interminable del pueblo palestino

Nació hace 32 años en la Franja de Gaza, en un “campo de refugiados”, como sus padres y sus abuelos. Un lugar sin libertades en el que vivió hasta los 18 años.

Sulekha huyó para salvar a sus hijos de ser ‘niños soldado’

Esta refugiada somalí lleva en España más de 10 años, junto a sus hijos. Antes de huir de su país trabajaba en un colegio como profesora de inglés, tenía su propia casa y vivía tranquilamente. Tras la caída del presidente en 1991 todo cambió. “No había paz, solo miedo y matanzas todos los días”.

Jelena: «La acogida fue una ventana a otra vida»

En 1995, con tan solo 10 años de edad, Jelena tuvo que abandonar a su familia y su infancia truncada en Bosnia-Herzegovina debido a una de las guerras más crueles de Europa. Recuerda muy bien su llegada a España y la sorpresa al encontrar una familia con una niña de su misma edad, que le sonreía, se alegraba de conocerla y le ofrecía su hogar para seguir creciendo juntas.

Matías: «La sociedad española fue acogedora y abierta»

Siendo niño, los padres de Matías fueron encarcelados como presos políticos por el régimen militar argentino. Durante un año él y su hermano vivieron con sus abuelos, hasta que un día los llevaron al aeropuerto para reencontrarse con su madre, liberada con la premisa de salir del país inmediatamente. En 1977 subieron a un avión con destino a España, sin saber si volverían alguna vez a Argentina.