Historias de Refugio

Conoce los motivos, las odiseas, los sueños y las experiencias de algunas personas a las que hemos ayudado en nuestros más de 46 años de refugio. Desde 2010 CEAR ha atendido a cerca de 400.000 personas con la ayuda de gente como tú. Descubre y comparte sus historias.

Ovil, perseguida por ser transexual y atrapada en Lesbos

“Todo el rato sentía que no era humano”, así comienza el relato de Ovil, una joven transexual de 22 años. Toda su vida ha sabido que es una mujer, y toda su vida ha tenido que huir de la discriminación y la persecución. Desde Bangladesh donde nació, hasta Lesbos (Grecia) donde se encuentra ahora atrapado y sin protección adecuada.

Alain, protagonista de un vídeo de realidad virtual que cuenta su odisea hasta llegar a Málaga

Alain se vio obligado a huir de su país con tan solo 24 años. Atravesó África hasta llegar a España a nado. Su historia tiene un final feliz. Conócela a través de este vídeo de realidad virtual.

Somaya y su hijo Aboude, atrapados en Atenas

Somaya consiguió cruzar con Aboude, su hijo de 7 años, desde su país a Turquía.

Nahid, la reubicación que nunca llega

Nahid ahora tiene 18 años. Llegó a Grecia en barco, cruzando el Egeo desde Turquía, huyendo de la discriminación en su país, Irán, por su origen iraquí.

Rania y Asir, matrimonio atrapado en Turquía

Mandaron al mayor de sus hijos, de 16 años, a Europa porque no sabían que los barcos “se hundían con la gente dentro”.

Helmi y Sadeq, la huida de dos víctimas de un conflicto olvidado

Helmi y Sadeq llegaron a España tras huir de Yemen. Sus historias relatan un viaje en busca de refugio, ante la falta de vías para solicitar asilo.

Noel: «El mar da miedo, pero atrás no dejaba nada bueno»

Noel tiene 24 años y nació en Guinea Conakry. Emigró a Costa de Marfil, pero tras el estallido de la guerra en ese país en 2002, tuvo que huir para salvarse. Primero a países vecinos, luego a España tras arriesgar su vida en el mar.

Adama: «Todas las chicas tienen que decir no a la ablación»

Adama, de 18 años, nació en Gambia. Con tan solo cinco años, su padre la sometió a la ablación. La mutilación no llegó a culminarse, motivo por el que, una década después, la familia decidió obligarla de nuevo a repetirla. Fue entonces cuando huyó de su país con 15 años, en plena noche y sin llevar más que lo puesto, comenzando un periplo que le llevaría a Senegal, Mauritania, Marruecos y, finalmente a España.

Zabioullah: «Solo pido que no me devuelvan a mi país»

Zabioullah (22 años, Afganistán) confiesa que nunca ha tenido una vida fácil. Antes de emprender la huida, subsistía a duras penas junto a su familia, en un entorno de represión, pobreza y guerra.

Lina «Me gustaría volver a casa cuando haya paz»

Lina (43 años, Siria) hizo todo lo posible por no dejar Siria, hasta que las bombas comenzaron a explotar cerca de su casa y del colegio de sus dos hijos.

Alí: «Tuve que huir para salvar a mi familia»

Alí (38 años, República Centroafricana) llevaba ocho años trabajando como inspector comercial cuando su país sufrió un golpe de estado y se vio obligado a huir con su familia.

Olga: «Tuvimos que dormir a 23 bajo cero cuando una bomba cayó en mi casa”

Olga trabajaba como funcionaria en Ucrania, hasta que estalló el conflicto y su ciudad, Donetsk, se convirtió en campo de batalla.