Ana Ruth, superviviente refugiada de la violencia machista: «Diría a otras mujeres que no se callen»

La violencia de género cambió radicalmente su vida en Colombia. Hasta que tras cinco años de matrimonio y diversas denuncias por malos tratos infructuosas, se armó de valentía para separarse legalmente de su esposo. “Su lema era que si no era para él no era para nadie”, recuerda Ana Ruth, superviviente refugiada de la violencia machista.

 

“Yo lo denuncié varias veces en la fiscalía, yo lo denuncié. Nos llegamos a separar legalmente. Pero él dijo que no. Tras la separación las amenazas se intensificaron. Él no se podía acercar a mí 100 metros. La policía lo llamaba, pero no hacían nada más”. Tres meses después del divorcio, Ana recibió 14 machetazos alrededor del cuerpo. Salvó su vida milagrosamente: “Él no iba tomado (bebido), ni fumado, estaba en plenas facultades. Lo hizo a sangre fría. Su única intención era matarme. Fue por puro machismo”, lamenta Ana.

La policía no arrestó a su exmarido hasta pasado un año, tiempo en el que ella tuvo que vivir escondida, y a su vez trabajar para poder mantener a sus hijos. “Lo más doloroso fue dejarles, tuve que hacerlo”. Sus dos hijos, una niña de 11 años y un niño de 8, quedaron al cuidado de sus sobrinas y hermanas, mientras se recuperaba de las heridas y del trauma: “Esta situación la hemos sufrido todos. Ellos especialmente”.

“Acá gracias a Dios y a ustedes he tenido tranquilidad, ya me noto tranquila, porque estoy aquí. Me deja una marca en mi vida, que nunca voy a olvidar… Saber que alguien te quiere matar, que quiere acabar con tu vida y le da igual cuánto esperar… Yo no me lo merecería eso que hizo. El solo hecho que quieran adueñarse de uno”, señala.

La historia de Ana es una historia de superación y fuerza contra la violencia machista. La cuenta para que otras mujeres sepan que puede haber una segunda oportunidad como la que encontró ella gracias al apoyo de CEAR en Alicante. “Que se sepa, que yo pedí ayuda, pero allá [en Colombia] psicológicamente no tuve ese apoyo. Yo les doy gracias a ustedes [CEAR]. Me han ayudado mucho. Yo estaba mal. Soy una superviviente, no era mi día. Aquí para mí estamos en una nueva vida y la quiero vivir con mis hijos”, desea Ana Ruth.

 

 

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