Zabioullah, Afganistán: “Solo pido que no me devuelvan a mi país”

Zabioullah (22 años, Afganistán) confiesa que nunca ha tenido una vida fácil. Antes de emprender la huida, subsistía a duras penas junto a su familia, en un entorno de represión, pobreza y guerra.

 
Su hermana fue asesinada cuando ya había huido de Afganistán. Él cree que por alguno de los que pedía su mano… Tras repetidas presiones para que se uniera a las filas de los talibanes, este joven afgano optó por marcharse de su país a pie, y dirigirse a Pakistán. Su familia vendió todos sus terrenos para pagar a un traficante 12.000 dólares con la promesa de llegar a Europa. Este le ayudó a cruzar Irán, Turquía, hasta llegar a Grecia, desde donde llegó a España escondido en un camión.

Zabioullah desembarcó en Bilbao solo, sin recursos, y sin apenas posibilidad de comunicarse con nadie. Hasta que una mujer que le encontró, no sólo le dio agua y comida, sino que le facilitó un traductor de su lengua, el farsi. Tres semanas después, llegaba un centro de acogida, y con el asesoramiento de CEAR pudo pedir un asilo que sigue sin respuesta. «A los que van a decidir sobre mi petición les diría que visiten Afganistán un mes…» comenta sobre esa decisión que puede suponer tener que volver a su país. Allí aguardan sus dos hermanos y su madre anciana. Su sueño es traerles a España. Su pesadilla, tener que volver a un Afganistán que siempre conoció en guerra.

Ayúdanos.

Con 10€ logramos que un niño refugiado tenga

acceso a material escolar y libros de texto para ir al colegio.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás aceptando nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies