Historias de Refugio

Conoce los motivos, las odiseas, los sueños y las experiencias de algunas personas a las que hemos ayudado en nuestros más de 46 años de refugio. Desde 2010 CEAR ha atendido a cerca de 400.000 personas con la ayuda de gente como tú. Descubre y comparte sus historias.

Mamadou: ‘‘Siempre he convivido con el miedo’’

Mamadou salta al campo con la agilidad de una gacela y da comienzo a dos horas en las que consigue soltar por completo la mochila migratoria que carga y donde olvida lo sufrido a lo largo de su corta pero intensa vida, donde ha caminado demasiadas veces al borde del precipicio del peligro y el miedo. Regatea, coquetea con el balón, corre como cuando quema la arena y chuta con la fuerza y determinación con las que ha tomado las riendas de su vida. Y se le pinta una sonrisa en la cara.

El deseo de María para su país: ‘‘Ojalá se acaben las balas’’

Aunque ahora respira tranquila, a sus 21 años María ha tenido que enfrentarse a una situación de total inseguridad y desamparo. Su padre, miembro de una de las maras más peligrosas de Centroamérica, insistía para que su hermano menor y ella comenzaran a formar parte de esta pandilla.

Mamadou, un joven guineano que encontró en Antequera un lugar seguro donde vivir en paz

Mamadou es de Guinea Conakry y hasta cumplir los 28 años vivía con su familia en la capital de su país. Tras terminar su formación en Sociología, trató de encontrar trabajo, pero la situación era muy compleja: represión, inestabilidad política y económica, violencia e inseguridad. Por lo que, a pesar de dejar todo atrás, decidió asumir el riesgo y salir en busca de una vida mejor.

Arzoo: “Mi trabajo en Afganistán era difícil por ser mujer y joven”

Arzoo, fiscal, trabajó durante años para combatir la corrupción y la violencia contra las mujeres en Afganistán. Pero cuando los talibanes tomaron el poder, tuvo que abandonar su casa, su trabajo y finalmente su país para salvar su vida.

Safura: “Cada frontera que pasas es como que mueres y vives otra vez”

Safura huyó de los talibanes mucho antes de que recuperasen el poder, porque, asegura, “ellos nunca se fueron”. Pero conseguirlo no estuvo exento de peligros: la falta de vías legales y seguras le forzó a un violento y peligroso periplo de tres meses a través de nueve fronteras y más de 11.000 kilómetros recorridos a pie con sus tres hijos pequeños y su marido desde Afganistán hasta España.

Bintou: “Si me dan mil millones por cruzar el mar otra vez prefiero morir­”

Bintou llegó a Canarias hace unos meses, tras una peligrosísima travesía marítima desde Marruecos. Ahora vive en España, donde espera una resolución de asilo favorable para poder vivir por fin en paz y con plenos derechos.

Abda: “En Malí que un niño se sienta niña es una aberración”

Malí es un país que se encuentra en conflicto armado desde hace varios años, pero no fueron las armas ni los hostigamientos militares que se viven día a día en el país los que empujaron a huir a Abda. Fueron los actos denigrantes y discriminatorios que recibía en el seno de su familia y en su círculo más cercano de amistades por sentirse una niña.

Anastasiia, activista LGTBIQ+: “Si vuelvo a Rusia me espera la cadena perpetua o la muerte”

Lleva toda su vida sufriendo discriminación por su orientación sexual en el país donde nació, Rusia. Ahora, en València, espera una resolución favorable a su solicitud de protección internacional, donde puede expresar con libertad: “Soy activista LGTBIQ+, feminista, abogada internacional y me opongo abiertamente a la guerra en Ucrania”.

José Miguel, defensor de derechos humanos: “No te cabe en la cabeza que, por ayudar, tengas el riesgo de morir”

Participó en el Proceso de Paz en Colombia, llegó a España con una mochila y su proceso de solicitar asilo la recuerda como una "odisea" que duró más de dos años hasta conseguir la protección internacional

Saltar la valla para poder luchar por una vida en paz en Sevilla

La sonrisa de Abdellatif refleja ilusión y esperanza. Aunque no siempre ha sido así, y la luz de sus ojos parece apagarse cuando recuerda parte de los últimos años de su vida. Huyó de Sudán, su país de origen, en 2020. Desde entonces ha superado todo tipo de obstáculos: el último le obligó a saltar la valla de Ceuta.

Augustin Prince: «Este libro es la historia de mi vida, de cómo encontré un hogar»

'El Viaje de Prince' es la historia de un viaje no planificado que duró un año y transcurrió por cinco países, desde Camerún hasta Madrid.

Vilén: “Las autoridades rusas han decidido meterse en Ucrania, pero antes ya se metían en nuestras vidas”

El activismo antimilitarista de Vilén y su orientación sexual hicieron de su vida un infierno en su país, Rusia. Cuando comenzó la invasión de Ucrania, supo que huir sería su única opción.