Amara escapó del terrorismo en Mali: ‘‘No iba a ser uno de ellos, por eso tuve que huir’’
Hasta 2012, la vida de Amara era como la de cualquier otro niño maliense. Vivía en Kayes, ciudad situada en el oeste del país. Era el segundo de seis hermanos, cuatro chicos y dos chicas; todos ellos, junto a su madre, residían en la casa de uno de sus tíos. Iba al colegio y, recuerda que en los períodos vacacionales trabajaba ayudando en el campo con tareas de agricultura y ganadería. Su padre no estaba con la familia. Era profesor y desempeñaba su profesión en Gao, región del noreste del país.