Abdul se vio obligado a huir de Pakistán por las constantes amenazas
Abdul, activista y defensor de los derechos humanos y la convivencia religiosa, se vio obligado a huir de Pakistán por las constantes amenazas de los salafíes, movimiento islamista radical y totalitario. Abandonó su país de origen en busca de protección en España porque su vida corría peligro.
Abdul comenzó su activismo a raíz de sus estudios: «Estudiaba el máster ‘Estudios por la paz y los conflictos’ en la Universidad de Islamabad. Asistía a conferencias para adquirir conocimientos sobre la paz, la democracia social y el laicismo”. Su trabajo se desarrollaba alrededor de la convivencia entre comunidades musulmanas y no musulmanas, como cristianas o hindúes.
“A raíz de mi trabajo y activismo, me acosaron y amenazaron constantemente, tanto a mí como a mi familia, diciéndome que detuviera mi actividad o habría consecuencias”. Debido a esta situación, en 2022 logró huir de Pakistán y se dirigió a Valencia, donde fue atendido por CEAR.
Discriminación por origen racial o étnico
Las personas migrantes y refugiadas, no sólo sufren las consecuencias del desplazamiento, sino que una vez en España sienten discriminación por su origen racial y/o étnico. Así le ocurrió a Abdul al llegar a España, donde pasó por grandes dificultades a la hora de conseguir una ayuda de manutención por parte de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Valencia debido a la imposibilidad de obtener un certificado de titularidad bancaria. Pero no fue el único ámbito en el que se sintió discriminado, también enfrentaría problemas en el trabajo.
“Estaba muy angustiado porque mi ayuda de manutención dependía de un papel del banco, sin él no la podría percibir«. Además, Abdul cuenta que la atención no fue la adecuada, ya que cuando se dirigían a él lo hacían con malas palabras. “Gracias al apoyo y acompañamiento de CEAR en Valencia, pude lograr el certificado y la ayuda social”.
Por otro lado, Abdul trabajó en el sector agrícola, recogiendo frutas y verduras en el campo más horas de las que le realmente le pagaban, y no le cotizaron todos los días trabajados en la seguridad social. Según afirma, le daban un lugar donde dormir en condiciones de falta de habitabilidad y salubridad: «Hay muchas personas migrantes que están trabajando así, muchas personas no tienen alternativa laboral ni donde vivir”. Afortunadamente, en la actualidad trabaja en un restaurante en la ciudad de Valencia y se muestra satisfecho.
Alza la Voz contra el Racismo
Este tipo de situaciones no solo las vive Abdul. Muchas otras personas migrantes, solicitantes de protección internacional y refugiadas sienten que sufren discriminación por su origen, nacionalidad o aspecto físico. Esta no sólo se da en el ámbito laboral, sino también en el acceso a la bienes y servicios, como la vivienda, entre otros.
Si has sentido que sufres algún tipo de discriminación o la has presenciado, ‘Alza la voz contra el racismo y la xenofobia’. Este programa busca combatir los casos de racismo y xenofobia que se dan en el acceso al padrón, empleo, vivienda, salud o servicios y recursos públicos. Iniciado en 2025 en Madrid, Valencia y Sevilla, tiene como objetivo contribuir a la convivencia y a la cohesión social, ayudando a que los delitos de odio no queden impunes. Para ello, quienes se dirigen al proyecto reciben asesoramiento ante incidentes discriminatorios, acompañamiento durante todo el proceso, mediación para defender derechos fundamentales o apoyo para tramitar denuncias, quejas o reclamaciones.
*El proyecto Alza la Voz contra el racismo y la xenofobia está financiado por el Ministerio de inclusión, seguridad social y migraciones y el Fondo Social Europeo (FSE+). Programa estatal de inclusión social, garantía juvenil y lucha contra la pobreza (CCI 2021ES05SFPR003).

