Abdo logró traer a su familia siria y abrir un bar en Pamplona, el ‘Sirius’

Abdo nació el 1 de marzo de 2002 en la ciudad siria de Idlib, al noroeste del país. Allí vivía con su padre, su madre y sus hermanos. Su vida transcurría entre la tranquilidad y estabilidad de una familia de clase trabajadora, el colegio y los juegos con sus amigos y hermanos, hasta que estalló la guerra de Siria en marzo de 2011.

 

Cuando empezó la guerra Abdo tenía nueve años y de ahí en adelante todo en su vida cambió de manera inesperada y sin comprender totalmente lo que sucedía. Su padre, soldador y pocero, perdió el trabajo, uno de sus tíos desapareció en la terrible cárcel de Saydnaya, donde se han documentado innumerables torturas y tratos inhumanos, y otro murió por un disparo en la calle.

Abdo no fue ajeno a esa creciente violencia y zozobra, resultó herido con un disparo por su vecino perteneciente al Daesh. Tras la recuperación de su herida, la familia decide irse a Argelia, a donde había ido antes su padre en busca de trabajo para la supervivencia de la familia.

Vidas en tránsito

En 2014, tres años después de iniciada la guerra, llegan a Argelia con su familia. Ahí no pueden trabajar, todo lo que hacen son labores informales con las cuales ganan dinero para el sustento diario, y cada mes tienen que ir a la policía a renovar su permiso de residencia. Esta falta de derechos y nueva condición de vulnerabilidad, obliga a sus padres a tomar la decisión de enviar a Abdo a España, en busca de protección y oportunidades, aun siendo un menor.

El 23 de septiembre de 2019, cuando contaba 17 años, Abdo se marchó andando desde Tremecén, en Argelia, hasta Oujda en Marruecos. Desde allí, va en coche hasta Nador y cruza la frontera de Marruecos con Melilla escondido debajo de un camión tras pagar 1000 euros y el riesgo que ello supone.

Llegada a Navarra

A su llegada, el 8 de octubre del 2019, es derivado al centro de menores de Melilla, donde cuenta que la situación es realmente complicada debido al hacinamiento. En cuanto cumple la mayoría de edad, es destinado a una plaza de CEAR Navarra, a un piso de hombres.

En Pamplona, empieza a tomar las riendas de su vida con prioridades como el aprender el idioma, continuar sus estudios y conseguir trabajo para su sustento y ayudar a su familia que continuaba sobreviviendo en Argelia. Y así lo hizo, aprendió el idioma rápidamente, siguió estudiando para sacarse la ESO al tiempo que trabaja en un bar.

En la hostelería navarra fue ganando experiencia profesional y ampliando sus proyectos personales hasta el punto que en este momento acaba de abrir su propio bar en el centro de Pamplona.

Reagrupación familiar

Nunca renunció a su sueño de volver a ver a su familia. Tras una larga espera y copiosos trámites burocráticos, ha conseguido traer a siete miembros de su familia con el reconocimiento del recurso de extensión familiar. Actualmente sus padres y hermanos están el sistema de acogida en Navarra. El siguiente paso, conseguir una vivienda donde volver a vivir como una familia.

 

La reunificación familiar ha sido la clave para que Abdo y su familia puedan sentirse de nuevo a salvo, a pesar de que Siria siga sin ser un lugar seguro después de 14 años de conflicto. Compartir en X

 

 

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