En los centros de acogida de CEAR ofrecemos alojamiento a las personas refugiadas y damos apoyo jurídico, psicológico, formativo y de integración social y laboral. Y esto también lo continuamos haciendo cuando las personas refugiadas salen de nuestros dispositivos, haciendo acompañamiento durante los primeros momentos de autonomía.
Además, nuestra labor de denuncia e incidencia política es fundamental para la defensa de los derechos de las personas refugiadas y asegurar mejoras legislativas duraderas.
Cada una de las actuaciones del personal laboral de CEAR tiene como único objetivo mejorar la vida de cada una de las personas refugiadas que atendemos. Cada acogida que hacemos, cada proyecto que planteamos, y cada apoyo que nos dan, está destinado a costear las necesidades de cada una de esas personas.