Sekou: «He sufrido torturas, persecución y violencia por ser activista político»

Sekou tuvo que huir de Guinea Conakri por persecución política. “Desde muy joven soy activista político y he sufrido varios tipos de violencias, cárcel, torturas y persecución por ello”.

 

De muy joven participó en la movilización de su comunidad, Sangoyah. Esto lo convirtió en “cara visible” y “persona influyente”. Es en 2008 cuando entra a formar parte de la UFDG (Unión de Fuerzas Democráticas de Guinea), partido de oposición a un gobierno que tiene la complicidad militar y ejerce fuertes violencias. No pertenecer a la etnia malinké (mayoritaria en el gobierno) y su visibilidad política le llevan a sentir constantemente que su vida y la de su familia corría alto peligro, sufriendo constantes amenazas.

En 2018, personas que se declaraban parte de las fuerzas militares lo secuestran, detienen y torturan. El encarcelamiento le provoca una fractura de mano y un traumatismo craneoencefálico y cervical. Después de su recuperación, vuelve a participar en el activismo político bajo tensiones y amenazas de sus propios vecinos malinkés y de las autoridades del barrio que impedían su libre expresión.

En 2019 se ve obligado a huir a Marruecos para reiniciar su vida pensando que, gracias a los convenios con su país, estaría fuera de peligro, pero encuentra todavía más violencia. Pasados unos meses, cruza en patera con otras 60 personas por el mar de Alborán, desde Nador hacia la costra granadina en donde inicialmente recibe apoyo de Cruz Roja y posteriormente de CEAR en la localidad de Cullera (Valencia).

En Valencia, ha conseguido reconstruir su vida aunque su principal deseo ahora es poder traer a sus hijos para ofrecerles un futuro. Sekou se ha formado en electricidad, fontanería y climatización, y ha logrado encontrar trabajo como ayudante-instalador de aire acondicionado y placas solares. “Mi vida no está libre de situaciones de discriminación y dificultades, pero aun así, me gustaría a futuro ser autónomo y poder traer a mis hijos para crear un proyecto de vida en España”. “Aquí hay racismo, pero no son todas las personas, así que podemos intentar vivir mejor”.

Ayúdanos.

Con una aportación de 10€ nos ayudas a proporcionar el material escolar para niños y niñas refugiadas