Huyó del terrorismo de Burkina Faso y ahora lucha por triunfar como deportista en Sevilla
Idrissa tenía claro que su futuro estaba lejos de la violencia. Ahora, una de las palabras que más se repite mientras está completamente centrado en su entrenamiento diario en el polideportivo del barrio de San Pablo (Sevilla) es “champion”.
Idrissa Simbone tiene 20 años y es natural de Burkina Faso, país que abandonó en junio de 2023. ‘‘Tenía que salir de mi país, mi pueblo había sufrido varios ataques terroristas con la finalidad de reclutar a hombres jóvenes’’. Hombres jóvenes como él, que, por entonces y a sus 19 años, ya competía a nivel profesional en strogman, una modalidad de atletismo de fuerza que guarda ciertas similitudes con la halterofilia: el deporte de fuerza por excelencia.
Idrissa tenía claro que su futuro estaba muy lejos de esa violencia que empezaba a convertirse en un contexto habitual en su región. Según los datos de ACNUR, en Burkina Faso confluyen diferentes situaciones de emergencia que han provocado una de las crisis de desplazamiento forzoso de más rápido crecimiento en el mundo. Entre estas circunstancias se encuentran la violencia interétnica, el conflicto armado, la pobreza, las desigualdades, la inseguridad alimentaria o el cambio climático.
Un sueño al que no quería renunciar
Al temor de Idrissa ante un panorama desolador en su país, se sumaba un sueño que él mismo ya había empezado a hacer realidad y al que no quería renunciar: dedicar su vida al deporte. Por ello, en julio de 2023 toma un vuelo desde Dakar (Senegal), ciudad a la que se había desplazado días antes, con escala en Madrid, donde manifiesta su voluntad de solicitar protección internacional. En noviembre de ese mismo año, España resuelve favorablemente la solicitud de Idrissa y le concede protección subsidiaria.
Acogido y atendido por CEAR durante su itinerario de asilo, Idrissa nunca dejó de practicar su pasión. En el centro de acogida en el que residía se hacía con diferentes objetos de peso para seguir entrenando y el centro también contribuyó, consiguiendo algunas pesas y mancuernas que facilitaron sus entrenamientos.
En noviembre de 2023, junto a su resolución favorable asilo, llegó un acontecimiento importante en su vida: Idrissa conocía a Josue Brachi, campeón europeo de halterofilia. Fue la Fundación del Sevilla FC, a través del proyecto europeo CrosSport, la que ponía en contacto a los dos deportistas. Desde los primeros encuentros hasta la actualidad, la vida de Idrissa fue experimentando cambios que se vieron reflejados en su estado de ánimo y en su resiliencia e ilusión por cumplir sueños. El club de halterofilia de Sevilla, donde entrena Brachi, ofreció sus instalaciones a Idrissa, donde desde hace varios meses, entrena cinco días a la semana e incluso ya ha participado en alguna competición. Además, la relación con Brachi y el resto del equipo está teniendo un impacto muy positivo en él. ‘‘Son como una familia para mi’’.
Un futuro por conquistar
Por su parte, desde el proyecto CrosSport, cuyo objetivo es explorar nuevas vías para la recepción, inclusión e integración de las personas refugiadas en los países de la UE, utilizando el poder del deporte; continúan trabajando con Idrissa y valorando las distintas posibilidades para apoyar su desarrollo como deportista.
Idrissa se siente muy agradecido ‘‘Me siento muy feliz y muy contento, y eso se lo debo a muchas personas. Desde CEAR, que me acogió, pasando por la Fundación del Sevilla FC, que me dio la oportunidad de conocer a Brachi, hasta el club de halterofilia de San Pablo, donde soy uno más y cada día aprendo de un gran maestro como Brachi y del resto de compañeros y compañeras”.
Ahora, no solo sueña con ser campeón del mundo con España, también comienza a formarse a través del programa Planeta Empleo de CEAR en Sevilla, enfocado a la inserción de personas migrantes y refugiadas en sectores de empleo sostenibles, centrados principalmente en energías renovables y jardinería.
Me siento muy feliz y muy contento, y eso se lo debo a muchas personas. Compartir en X
