Alassane, la prueba de que el reconocimiento de asilo salva vidas

Este joven maliense demuestra cómo el reconocimiento de asilo puede salvar vidas. Al pisar por primera vez España, Alassane tuvo una sensación agridulce: “Estaba muy contento, pero no podía manifestarlo porque había visto muchas cosas en el mar”. La travesía hasta llegar había sido larga. De Malí a Argelia, y de Argelia a Marruecos hasta embarcarse en una peligrosísima ruta por mar donde “hubo muertes”. Recuerda observar la inmensidad del océano y pensar en un fatal desenlace cuando su zodiac “tuvo un pequeño problema (…) se quedó sin motor”, “éramos 45 personas y lo primero que pensé es que podíamos morir juntos”. En ese momento solo se acordaba de su bebé, a quien dejó atrás cuando estaba a punto de nacer.

“No hay solución, hay que salir”, estas fueron las palabras de su padre que lo cambiaron todo. Este llevaba tiempo amenazado por el grupo terrorista «Dáesh» debido a su trabajo como Imán en una mezquita de Bamako, pero tras ser atrapado y golpeado, insistió en la urgencia de abandonar el país. En ese momento, Alassane dejó atrás a su familia y se embarcó en un largo trayecto hasta encontrar un lugar donde sentirse seguro.

 

Pero esa sensación de seguridad tardó años en aparecer. Al llegar a España le dominó un sentimiento ambivalente, la alegría y el peso de todo lo que había dejado atrás, se sumaron al desafío de tener que reconstruir su vida: “No sabíamos hablar español, no conocíamos a nadie aquí. Yo incluso lamenté haber venido a España”, recuerda.

Pero poco a poco fue encontrando su lugar, solicitó asilo y con el apoyo de CEAR empezó a poner los cimientos de su nueva vida. Dos años después llegó la respuesta de su solicitud, afortunadamente positiva, pese a que Alassane no tenía demasiada esperanza porque le habían dicho que “solamente 100 personas” de su país lo habían conseguido.

Y no se equivocaba, hasta 2020 las autoridades rechazaban 9 de cada 10 solicitudes de asilo de personas procedentes de Malí, pese al conflicto que azota gran parte del país desde hace una década. Sin embargo, en 2021 se resolvieron favorablemente más del 80% de las solicitudes de personas como Alessane, un cambio que cambia vidas.

Ahora afirma sentirse “bien”, su mujer está aquí, tiene muchos amigos, ha conseguido trabajo como albañil y un piso. Algún día le gustaría volver a su país, pero todavía no. Su padre fue asesinado por los terroristas en 2018, y aún le domina “el miedo” .

*Puedes conocer todos los datos de #Asilo2021 en www.masquecifras.org

 

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