¿Por qué es urgente aprobar una Ley integral contra la trata?

La trata de seres humanos es una gravísima vulneración de los derechos humanos. Independientemente de su finalidad, el objetivo siempre es una explotación que deshumaniza a quien la sufre para convertirle en un objeto del que extraer beneficios y, en Europa, afecta fundamentalmente a las personas migrantes. En el Día Mundial contra la Trata de Personas, CEAR alerta del peligro que este fenómeno supone para las personas migrantes y refugiadas y señala la necesidad urgente de aprobar una Ley integral que garantice su protección. 

La trata de personas es un delito que atenta contra la dignidad humana. A pesar de ser uno de los fenómenos que vulnera más flagrantemente los derechos humanos, así como de la existencia de diferente normativa al respecto, España aún no cuenta con una Ley integral para combatirla. La aprobación de la misma es vital para prevenirla, proteger a las personas supervivientes y lograr un proceso de inclusión pleno, independientemente del fin para el que hayan sido explotadas. 

 

Situación actual de la trata de personas 

La trata de seres humanos en un fenómeno muy complejo y oculto, por lo tanto, su detección y registro es sumamente complicado. Las dimensiones de este delito son diversas y supone un negocio millonario a nivel mundial, sólo por detrás de la venta de armas y el tráfico de drogas.  

La ONU constata cómo la trata sigue en aumento a juzgar por el número de casos detectados, especialmente desde la pandemia. Afecta en mayor medida a las personas en situación de mayor vulnerabilidad, entre las que destacan de manera desproporcionada mujeres y niñas, el 61 % de las víctimas, principalmente con fines de explotación sexual. También es preocupante el incremento de niñas y niños víctimas de trata, que ha registrado un aumento de más de un tercio en los últimos tres años, según la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés).  

En la Unión Europea, el número de víctimas de trata registradas en 2023 ascendía a 10 793; casi dos tercios eran mujeres y niñas. En España se identificaron 513 personas tratadas durante 2024, de ellas 16 menores de edad, según el Ministerio del Interior. Especialmente llamativo es el incremento de víctimas de trata laboral, con un aumento del 26 %. Sin embargo, estas cifras se corresponden únicamente con las personas formalmente identificadas por las autoridades: el número de casos detectados por las entidades especializadas es más elevado. 

 

Cómo afecta la trata de personas a las personas migrantes y refugiadas 

La trata de seres humanos puede darse tanto dentro como fuera de las fronteras de un mismo país. Sin embargo, en lo que respecta a España y la UE, la inmensa mayoría de personas tratadas son migrantes. En 2023, más del 64 % de las víctimas de trata en toda la UE procedía de países no comunitarios.  

El perfil de las víctimas de trata en España ha variado en los últimos años en cuanto a su origen. Actualmente, se identifican principalmente a personas procedentes de América Latina. En el caso de trata con fines de explotación sexual, encontramos a personas de Colombia, Venezuela y Paraguay; mientras, en la trata laboral las personas colombianas también desplazan por primera vez a las marroquíes. Así, dos de las nacionalidades con mayor número de víctimas coinciden con las de personas con mayor número de solicitudes de protección internacional: Venezuela y Colombia. 

El 56 % de las supervivientes fueron mujeres, si bien este porcentaje alcanzó el 98 % en los casos de trata con fines de explotación sexual. También se registraron ocho víctimas de trata con fines de matrimonio forzado, seis de ellas niños y niñas, lo que supone la mayor incidencia registrada hasta el momento. 

Por otro lado, las personas migrantes que llegan a través de las rutas marítimas se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad frente a la trata. En la ruta balear, CEAR ha detectado un número significativo de mujeres somalíes posibles víctimas de trata con fines de matrimonio forzado. Además, las niñas y niños sin referentes familiares son igualmente vulnerables a la trata con fines de explotación sexual y a la mendicidad forzada. Por su parte, la trata con fines de explotación laboral sigue estando infradetectada en el Estado español, con la agricultura y el servicio doméstico entre los sectores con mayor incidencia. 

 

Desafíos y respuestas para garantizar la protección internacional de las víctimas de trata 

Los conflictos, el desplazamiento forzado y la apatridia constituyen factores de riesgo en el origen de la trata, tal y como reconoce la ONU. Pero, además, la falta de vías legales y seguras y las dificultades en el acceso al procedimiento de asilo dejan a muchas personas en una situación de vulnerabilidad que incrementa el riesgo de ser captadas por las redes. 

Las personas supervivientes de trata, así como las potenciales víctimas, tienen derecho a la protección internacional si sus vidas o derechos corren peligro en el país de procedencia. Sin embargo, el uso creciente de procedimientos de asilo acelerados, la externalización de los mismos y las devoluciones sumarias en frontera socavan las obligaciones de los Estados de identificar, asistir y proteger, así como de cumplir el principio de no devolución, lo cual señala la relatora de la ONU en la lucha contra la trata.  

A este respecto, es importante reparar en el Pacto Europeo de Migración y Asilo. Por un lado, introduce avances como el respeto del principio de no devolución de víctimas de trata a otros países de la UE o la mejora en su acogida; por otro, contiene numerosos desafíos, como el refuerzo del enfoque de contención y externalización de fronteras y la introducción de un triaje de una duración no superior a 72 horas. Dentro de este periodo deberá efectuarse un examen preliminar de vulnerabilidades entre las que se incluye la potencial detección de víctimas de trata. El Pacto generaliza, además, los procedimientos acelerados y en frontera, que obstaculizan la identificación de posibles víctimas debido a su corta duración. 

Frente a los enormes riesgos detectados, es fundamental la adopción de la que sería la primera Ley integral contra la Trata, cuyo desarrollo se encuentra estancado. Una normativa que debe abordar este fenómeno complejo en todas sus dimensiones, independientemente de la finalidad de explotación y de la nacionalidad de las víctimas, contando con la colaboración de las entidades especializadas. A su vez, teniendo en cuenta el anuncio de una nueva Ley de Asilo, es de vital importancia asegurar el acceso efectivo al procedimiento de protección internacional, adaptándolo a las necesidades específicas de las supervivientes. La detección de estas necesidades específicas es uno de los avances recogidos en el Pacto Europeo de Migraciones y Asilo y supone, a su vez, uno de los mayores desafíos que enfrenta el sistema en España.

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