Personas refugiadas crean sus propias viñetas con el ilustrador Javirroyo

En un taller de viñetas junto a Javirroyo, personas refugiadas transformaron el arte en voz y memoria, plasmando sus historias, emociones y esperanzas en cada trazo. A través del dibujo, encontraron una forma de expresión propia, reivindicando su lugar en el mundo. Como símbolo de esta experiencia, una de las ilustraciones será presentada en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.

El arte tiene el poder de transformar realidades y servir de altavoz a quienes muchas veces no son escuchadas. Para las personas refugiadas, contar su historia es una forma de reivindicación y resistencia. A través del dibujo, pueden plasmar su pasado, su presente y sus sueños de futuro. Con esta idea en mente, organizamos en uno de los centros de acogida de CEAR en Madrid un taller muy especial junto a Javirroyo, reconocido diseñador, ilustrador e historietista español.

Desde el inicio la premisa fue clara: todas somos artistas, todas tenemos algo que contar. Bajo esta premisa, Javi hizo de guía a través de un proceso creativo donde el dibujo se convirtió en una herramienta poderosa para expresar realidades, emociones y experiencias personales relacionadas con el refugio y la migración.

Un espacio para la creatividad y la memoria

El taller reunió a personas procedentes de Mali, Senegal, Georgia, Afganistán, Argelia y el Sáhara Occidental, cuyas historias de vida están marcadas por la resiliencia y la lucha por un futuro mejor. A través de lápices, papel y mucha imaginación, exploraron nuevas maneras de narrar su realidad, inspirados e inspiradas por el estilo inconfundible de Javirroyo.  Con su característica mirada crítica y su firme defensa de los derechos humanos, animó a las personas participantes a plasmar en viñetas las contradicciones del mundo, sus vivencias como personas refugiadas y sus sueños en el país de acogida.

Durante el encuentro, no solo se dibujó; también se compartieron historias de travesías forzadas, despedidas dolorosas y esperanzas renovadas. La combinación de imágenes y palabras permitió que cada persona encontrara su propia voz en el papel, dándole forma a sentimientos y recuerdos que muchas veces son difíciles de expresar de otra manera.

Al finalizar el taller, las ilustraciones fueron recopiladas por Javirroyo, quien semanas después creó una serie de viñetas únicas, con su firma y la de cada participante. Este gesto convirtió cada historia en una obra compartida, reflejando no solo la creatividad del grupo, sino también la importancia de visibilizar el refugio y la migración desde el arte y la expresión personal.

El arte como denuncia: racismo y pobreza invisibilizada

Precisamente, una de las viñetas creadas en este taller será lanzada en el marco del 21 de marzo, Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. La imagen, que representa un iceberg donde la parte visible dice «Soy negro» y, en la parte sumergida, se lee «Soy pobre», pone en evidencia el racismo estructural y la discriminación que sufren muchas personas racializadas y migrantes. Desde CEAR, reivindicamos la necesidad de políticas que combatan la desigualdad y garanticen el acceso a derechos y oportunidades reales para todas las personas, independientemente de su origen o color de piel.

Este taller no solo ha permitido a las personas refugiadas explorar su creatividad, sino también reivindicar su derecho a contar sus historias en primera persona. En un mundo donde las narrativas sobre el refugio suelen estar dominadas por otros, estas viñetas son una forma de tomar la palabra y hacer visible su realidad.

Desde CEAR, agradecemos profundamente a Javirroyo por su generosidad y compromiso, y a todas las personas refugiadas que participaron, por compartir su talento y sus historias con el mundo.

 

 

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