Artistas se unen a la campaña ‘Flores por Palestina’ en el aniversario de la Nakba

La amapola representa las nuevas vidas que siguen brotando y propagan la memoria e historia de todo el pueblo palestino. En el aniversario de la Nakba, CEAR reivindica una vez más la paz inmediata y el fin del genocidio usando esta flor como símbolo de resistencia. 

Para el pueblo palestino, la amapola, en la que están presentes los colores de la bandera palestina y en la que destaca de forma especial el rojo intenso, representa la sangre derramada en la búsqueda de la justicia y la libertad del pueblo palestino, pero también las nuevas vidas que florecen y su memoria.  

Consecuencias de la Nakba 

El 15 de mayo de 1948 se inició la Nakba o catástrofe palestinaLa violencia hacia la población palestina, que venía intensificándose durante décadas, alcanzó su culmen con el establecimiento del Estado de Israel. La subsiguiente derrota militar sufrida por la resistencia palestina y sus aliados árabes supuso la ocupación definitiva del 77 % del territorio de la Palestina histórica, incluyendo gran parte de Jerusalén. El resto de su espacio quedó bajo el control de Jordania y Egipto.  

Para el pueblo palestino, la Nakba supuso la expulsión de más de la mitad de la población palestina de sus tierras, un exilio forzoso que llevó a más de 700 000 personas lejos de sus hogares. A pesar de las reiteradas condenas por parte de la ONU sobre la ocupación ilegal de Israel, esta se ha afianzado a través de los años. 

El genocidio continúa 

Desde octubre de 2023, más de 72 000 personas han sido asesinadas por los bombardeos en Gaza, si bien diversas estimaciones señalan que la cifra podría ser tres veces superior. Más de 5 000 han perdido sus vidas desde el frágil acuerdo de alto el fuego alcanzado el pasado octubre. Además, cerca de dos millones han sido desplazadas forzosamente en múltiples ocasiones, la práctica totalidad de la población gazatí, que se encuentra hacinada en tiendas y refugios improvisados donde el acceso a los servicios esenciales es mínimo. Tras un incremento en el flujo de asistencia humanitaria en los meses inmediatamente posteriores al alto el fuego, entre enero y abril de 2026 la entrada de asistencia humanitaria se redujo hasta en un 37 %, según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). 

Tristemente, el terror continúa extendiéndose más allá de Gaza. En Cisjordania las agresiones israelíes han dejado más de un millar de víctimas mortales. Mientras, se multiplican las operaciones a gran escala del ejército israelí, que han afectado gravemente a campamentos de personas refugiadas como los de Yenín, Tulkarem y Nur el Shams. A nivel institucional, la violencia continúa con el proyecto de anexión de Cisjordania por parte de Israel. 

En paralelo, Israel expande su ofensiva en el Líbano, replicando métodos y tácticas empleadas en Gaza y sembrando el terror.  Las denominadas “órdenes de evacuación’’ han conducido al desplazamiento forzoso de cientos de miles de personas y al asesinato de más de 2 500. Su ocupación ilegal en este país se extiende ya a lo largo de más de 600 kilómetros, en un total de 62 localidades. 

Flores por Palestina 

A pesar de su sufrimiento, la resistencia del pueblo palestino continúa. Como un campo de amapolas, su dignidad y memoria germina y brota.  

Es por ello que la amapola, impregnada de simbolismo, es la protagonista de #FloresPorPalestina, campaña lanzada por CEAR el pasado octubre que acompañó la presentación de más de 230 000 firmas exigiendo el fin del genocidio y a la que ahora se han sumado numerosas artistas y personalidades. 

Plantando la semilla de la solidaridad es posible impulsar la esperanza y apoyar la lucha incansable de un pueblo por su libertad y por el retorno a sus hogares. 

 

Como cita el poeta palestino Mahmoud Darwish: 

“Las flores de mi tierra hacen cadenas de libertad y nunca se marchitan.  

Quieren destruir nuestras flores, pero volverán a florecer” 

 

¡VIVA PALESTINA LIBRE!  

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