
CEAR alerta de los graves riesgos que conlleva la aprobación del Reglamento de Retorno de la UE
El nuevo Reglamento de Retorno ha sido aprobado por el Parlamento Europeo, una nueva medida que agrava las consecuencias más negativas del PEMA que acaba de entrar en vigor. CEAR advierte del grave riesgo que conlleva su aprobación, un paso atrás para los derechos humanos en la Unión Europea.
El acuerdo sobre el nuevo Reglamento de Retorno aprobado en el Parlamento Europeo consolida la preocupante deriva de las políticas migratorias europeas hacia el control, la externalización de fronteras y el debilitamiento de los derechos humanos de las personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas. El texto reconfigura el sistema de retornos con un enfoque coercitivo que también pone en riesgo los principios básicos del derecho internacional.
Entre las consecuencias más graves de este acuerdo, destaca la extensión de la detención a plazos de hasta 24 meses, prorrogables por otros seis, permitiéndose múltiples detenciones en cada Estado miembro. Además, el texto abre las puertas a la deportación de personas a centros de en terceros países fuera de la UE, los llamados hubs, sin necesidad de que exista ningún vínculo previo entre la persona y el país al que será expulsada. Una medida que pone en grave riesgo el principio de no devolución.
Los discursos xenófobos invaden el hemiciclo
Además de la gravedad que supone el propio Reglamento de Retorno, la sesión de la cámara parlamentaria europea supuso un nuevo golpe a los derechos humanos debido a las manifestaciones abiertamente xenófobas por parte de los partidos antimigración. Además de los aplausos y ovaciones, pudieron escucharse exclamaciones como “enviadles de vuelta”, en referencia a las personas migrantes y refugiadas que llegan a Europa en situaciones de grave vulnerabilidad.
Los discursos xenófobos y el racismo no deben tener cabida en las instituciones democráticas. Estas manifestaciones, opuestas a los valores fundacionales de la UE, generan exclusión, discriminación y odio en la sociedad y en el espacio público, atentando contra la convivencia y la cohesión social. CEAR reclama responsabilidad política y un enfoque respetuoso con los derechos humanos y las vidas humanas.
Próximos pasos
El nuevo Reglamento de Retorno aún debe ser adoptado formalmente por el Consejo y publicado en el diario oficial antes de entrar en vigor. Algunas de sus disposiciones, incluidas las relativas a los centros de retorno, la evaluación de la edad de niñas, niños y adolescentes, así como la dimensión exterior de los retornos, se aplicarán de inmediato. Aquellas que requieren pasos preparatorios entrarán en aplicación 12 meses después de su entrada en vigor.
En este contexto, CEAR advierte sobre la importancia de que los Estados miembro de la UE pongan el foco en garantizar los derechos humanos y las vidas. La organización insta a que no se firmen acuerdos con terceros países que hagan realidad los centros de deportación (hubs), ya que entrañan riesgos en el acceso y en la garantía de derechos, y amenazan gravemente el principio de no devolución.
El Reglamento de Retorno busca imponer un enfoque coercitivo que pone en grave riesgo los principios básicos del derecho internacional. Compartir en X