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Agosto solidario con las mujeres refugiadas en Eroski
Eroski apoyará este agosto con la iniciativa redondeo solidario el proyecto ‘Red de Oportunidades: Mujeres Refugiadas y Su Camino a la Independencia’ para madres refugiadas acogidas en CEAR.
La situación de las mujeres refugiadas es especialmente vulnerable. Se han visto obligadas a dejar su país, sus hogares y su familia porque su vida y la de sus hijos corrían peligro y, al llegar a un lugar seguro, tienen que afrontar el trauma del desplazamiento y la adaptación a un nuevo lugar. En el momento de comenzar la formación y la búsqueda de empleo se encuentran con un doble reto: la situación laboral y el cuidado de sus familias.
Dos aspectos difíciles de conciliar cuando no cuentan con una red de apoyo al estar recién llegadas a la ciudad y los sectores laborales donde se insertan cuentan con horarios partidos, fines de semana o festivos como son la hostelería, la limpieza, etc.
Con este proyecto CEAR busca que más mujeres consigan y puedan mantener sus trabajos para ser independientes económicamente, pero para ello necesitan poder permitirse acceder a guarderías o actividades extraescolares para que sus pequeños y pequeñas están atendidas mientras ellas trabajan.
Con tu pequeño gesto en la compra de agosto en Eroski puedes marcar la diferencia
Gracias a un gesto cotidiano, con la cesta de la compra podrá apoyarse a mujeres como Dayana y Marian.
Dayana: “Tengo 29 años y soy de Colombia. Llegué a España embarazada de 3 meses. Ahorita mi hijo tiene un año y medio. Tuve que dejar mi país por la inseguridad que se vive allá y ahora vivo en un piso de acogida de CEAR de Sevilla. Me gusta mucho la cocina. Siempre trabajé en restaurantes en mi país. Aquí recibí un curso de ayudante de cocina y ya tuve muchos problemas para poder acudir y cuidar de mi hijo. Tuve que faltar en muchas ocasiones cuando no conseguía una persona que cuidara de él. Acá no tengo familia. Cuando comencé la búsqueda de trabajo, los horarios que me ofrecían eran imposibles porque son turnos de noche, fines de semana o jornada partida y no tengo con quien dejar a mi hijo. No es que no quiera trabajar, es que no puedo trabajar y cuidar a mi hijo”.
Marian: “Vivo con mi hijo de cuatro años en Sevilla, donde llegue hace dos años después de dejar mi país, Mali, debido a la guerra que estaba sufriendo. Me han concedido el estatuto de refugiada y, ahora, tanto mi hijo como yo podemos vivir en paz. Trabajo en una empresa de limpieza. Trabajo limpiando oficinas de empresas. Yo trabajo cuando las oficinas cierran, así que muchos días mi jornada acaba después de las 17:00 h. Muchos días no puedo llegar a tiempo a recoger a mi hijo al colegio. Todavía es más difícil cuando llegan las vacaciones. No tengo suficientes días de vacaciones en verano y sin familia es muy difícil poder trabajar y cuidar a mi hijo”.