Herramientas jurídicas para frenar el auge de los discursos y delitos de odio

CEAR y la Clínica Jurídica del Máster en Protección Jurídica de las Personas y Grupos Vulnerables de la Universidad de Oviedo han presentado el informe ‘Igualdad de trato y no discriminación: discurso de odio y delito de odio hacia la población migrante y refugiada’, en el cual se analizan las herramientas jurídicas existentes para el abordaje de estos casos. 

La publicación forma parte de la serie “Cuadernos sobre el derecho al asilo” en nuestro país, una iniciativa de CEAR enfocada a analizar la evolución de la protección internacional desde diferentes ámbitos y enfoques.  

En esta ocasión, está dedicado a la discriminación y el odio hacia quien es percibido como diferente. El informe, dividido en tres capítulos (igualdad de trato y discriminación, la condición de grupo vulnerable y medidas legales sobre discurso y delitos de odio), tiene como uno de sus principales objetivos convertirse en una herramienta pedagógica para expulsar el discurso y los delitos de odio de nuestra sociedad. 

Los autores destacan que los discursos y delitos de odio tienen una intención discriminatoria y se producen contra personas de colectivos que requieren especial protección por su situación de extrema vulnerabilidad, como es el caso de las personas migrantes y solicitantes de asilo 

La regulación legal es imprescindible para protegerles. No se puede extender el delito de odio a situaciones que no lo son porque “si todo es delito de odio, al final nada acaba siendo delito de odio», explica Miguel Ángel Presno, catedrático de Derecho Constitucional y coautor del informe. 

Visibilizar, sensibilizar, actuar  

Los discursos y delitos de odio sustentan la desigualdad social. Para reducirla, las situaciones de discriminación “no pueden quedar invisibilizadas”, indica Paloma Favieres, directora de Políticas y Campañas de CEAR. El informe ‘Igualdad de trato y no discriminación’ propone luchar contra el estigma, los estereotipos, los prejuicios y la violencia que sufren muchas personas migrantes y refugiadas para avanzar hacia una igualdad efectiva 

Por eso, en sus conclusiones apunta a que es fundamental sensibilizar, divulgar y desmentir estos discursos de odio, para evitar situaciones como la que sufrió Nawar, un joven sirio que fue agredido en plena Puerta del Sol por hablar en árabe con un amigo.  

Para evitar este tipo de actos, CEAR pide a todas las administraciones que refuercen la comunicación positiva e impulsen políticas de convivencia e integración, y la aprobación de normas antidiscriminatorias, como la Ley Orgánica contra el Racismo, la Discriminación Racial y formas conexas de Intolerancia o la Ley Integral de Igualdad de Trato, una norma que se debate en el Congreso de los Diputados y que organizaciones de la sociedad civil llevan años impulsando.  

Pero también reclaman un compromiso social que implica a la ciudadanía. “Hay que luchar por un mundo más equitativo, y no pensar que esto es ajeno a nosotros”, anima el presidente de CEAR, Carlos Berzosa. 

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