El pasado 20 de octubre tuvo lugar la entrega de los Premios CEAR. La gala, a la que asistieron numerosas personalidades, puso de relieve que el compromiso con las personas refugiadas y la solidaridad internacional perdura.
Los Premios CEAR reconocen y difunden el compromiso en defensa del derecho de asilo y la solidaridad con las personas refugiadas. Más de 50 candidaturas se presentaron a esta décima edición, una potentísima representación de los esfuerzos de miles de personas por el triunfo de los derechos humanos.
Las galardonadas de la noche fueron la periodista y activista afgana Khadija Amin, el Programa Asturiano de Atención a Víctimas de Violencia en Colombia, la obra de teatro ‘14.4’ de Barco Pirata Producciones y el proyecto periodístico ‘Travesías. Menores migrantes, el largo viaje’, de José Naranjo y Juan Luis Rod. Además, se concedió una Mención Especial al abogado valenciano Francisco Solans, de Extranjeristas en Red, quien falleció este año tras toda una vida dedicada a defender los derechos humanos. Para hacer aún más especial la noche, durante la ceremonia se reveló que la estatuilla fue diseñada por las propias personas refugiadas.
Reivindicaciones de las premiadas
Las ganadoras de los Premios CEAR utilizaron la gala como altavoz para reivindicar los derechos humanos una vez más: “Mientras yo estoy recibiendo este premio, hay miles de mujeres en mi país que no tienen derechos”. Así planteaba Khadija Amin, premiada en la categoría ‘Vidas por el Refugio’, la realidad que golpea Afganistán bajo el yugo de los talibanes. El Programa Asturiano de Atención a Víctimas de Violencia en Colombia, ganador del premio ‘Iniciativa por el Refugio’, estuvo representado por Ana García Calleja, Alfonso Castillo y Carlos Meana. En su agradecimiento, pusieron en valor el papel de las defensoras que ofrecen su tiempo y su cuerpo por la vida y por un mundo mejor: “Muchas gracias y larga vida a quienes defienden los derechos humanos en todo el mundo”.
José Naranjo y Juan Luis Rod recogieron el premio ‘Periodismo por el Refugio’ por su proyecto ‘Travesías. Menores migrantes, el largo viaje’. En su intervención alzaron la voz por todas esas niñas y niños que se ven obligadas a abandonar sus países y afrontar peligrosas rutas para lograr un futuro más seguro: “Son objeto de un intenso debate político, ruido mediático y discursos emergentes de odio”, denuncian. En este mismo sentido se manifestó Sergio Perís-Mecheta, director y cocreador con Juan Diego Botto de ’14.4’. Basada en la vida de Ahmed Younoussi y protagonizada por él mismo, la obra pone en relieve las emociones de quien se juega la vida a corta edad para cruzar el Estrecho: “Cuando Ahmed y la persona que le acogió tras ocho intentos de llegar a España me contaron su historia, supe que había que contarlo y subirlo a un escenario”.
El triunfo de la solidaridad
Los Premios CEAR ponen de manifiesto el compromiso con los derechos de las personas refugiadas. Si bien las premiadas fueron las protagonistas innegables de la noche, esta décima edición ha sido posible gracias al impulso de muchas más personas. Así lo refería Carlos Berzosa, presidente de CEAR, junto a Mónica López y Mauricio Valiente, director y directora de CEAR, quienes agradecieron la implicación de todo el equipo.
El éxito de la gala no hubiera sido completo sin las colaboraciones de Desirée Ndjambo, que condujo brillantemente esta ceremonia llena de emociones; y de las artistas Maryna Naydon, pianista ucraniana refugiada, y el grupo de danza palestina Watani. Así mismo, la implicación de las personas del jurado es también testigo de la solidaridad internacional, por lo que es necesario dar las gracias a Manuel Alejandro Palacín, Marwán, José Manuel Martín Medem, Mónica López, Carlos Berzosa y Maite Gómez.
Hoy, más que nunca, es necesario hablar de derechos humanos y defender el derecho de asilo.