La propuesta de potenciar la vigilancia marítima de FRONTEX sólo agravará el problema. Deben adoptarse medidas de acogida y protección a escala europea. Europa debe activar el mecanismo de protección temporal en caso de afluencia “masiva” de personas desplazadas para proteger a las personas refugiadas que se juegan la vida en el Mediterráneo. Las reciente tragedia acontecida en las aguas del Mediterráneo, dónde, en una semana, cerca de 400 personas han perdido la vida al naufragar dos embarcaciones con destino a las islas italianas de Lampedusa y Sicilia, ha provocado una decepcionante y preocupante reacción por parte de las autoridades europeas. En vez de replantearse la eficacia de unas políticas fronterizas y de gestión de los flujos migratorios que están fracasando y provocando muertes, la Comisión Europea ha optado por profundizar en las mismas al potenciar la agencia FRONTEX y otros dispositivos de vigilancia como Eurosur.