*Las firmas se actualizan periódicamente
Devoluciones en caliente. Externalización de fronteras. Y ahora, la Unión Europea puede abrir la puerta a centros de deportaciones fuera de nuestras fronteras, a redadas masivas y a la detención, incluso de niños y niñas.
Y no podemos dejar que eso pase. El control migratorio jamás puede suponer la vulneración de los derechos humanos.
No somos de hielo.
FIRMA Y DI NO AL REGLAMENTO DE RETORNO
"*" señala los campos obligatorios
*Las firmas se actualizan periódicamente
Están intentando normalizar lo inaceptable:
Devoluciones en caliente. Externalización de fronteras a países como Marruecos o Mauritania. Recientemente, se aprobó la posibilidad de expulsar de personas migrantes a países con los que no tienen ningún vínculo.
En junio de 2026 el Parlamento Europeo aprobó el Reglamento de Retorno, una norma que permite crear centros de deportación fuera de la UE -como los que Italia quería abrir en Albania- e, incluso, podría abrir la puerta a redadas en espacios públicos y privados, incluso de niños y niñas.
Lo que supone un paso atrás histórico en la defensa de los derechos humanos en Europa.
Ya hemos visto lo que está sucediendo en otros países que están aplicando este tipo de políticas antinmigración. Y no podemos permitir que aquí pueda pasar algo similar.
No somos de hielo.
El control migratorio jamás puede suponer la vulneración de los derechos humanos. Es urgente que actuemos ya y garantizar el acceso efectivo al derecho de asilo.
FIRMA PARA FRENAR EL REGLAMENTO DE DEPORTACIONES
Exige a la UE que no convierta la vulneración de derechos en una política migratoria.
Estas son nuestras propuestas:
Toda decisión de retorno debe basarse en una evaluación individualizada de las circunstancias de cada persona. Es imprescindible garantizar el respeto del principio de no devolución y evitar expulsiones que puedan exponer a las personas a persecución, violencia, violaciones de derechos humanos o situaciones de grave desprotección.
.Las personas afectadas por una decisión de retorno deben disponer de información accesible, asistencia jurídica y un recurso efectivo que suspenda automáticamente la expulsión hasta que su caso haya sido revisado y resuelto con todas las garantías.
Las decisiones que afectan a la vida y la seguridad de las personas no pueden basarse en presunciones generales sobre determinados países. Cada solicitud de protección internacional debe examinarse de forma individual, rigurosa y teniendo en cuenta las circunstancias específicas de la persona afectada.
La detención debe utilizarse únicamente como último recurso, durante el menor tiempo posible y con pleno control judicial. No deben ampliarse los plazos máximos de internamiento ni permitirse detenciones prolongadas o repetidas, especialmente cuando afectan a niños, niñas y adolescentes.
Ninguna persona debe ser trasladada a países con los que no tenga un vínculo significativo. La creación de centros de retorno fuera de la Unión Europea aumenta el riesgo de detención arbitraria, vulneraciones de derechos humanos y devoluciones en cadena, sin garantías suficientes de protección y supervisión independiente.
© Copyright 2026 CEAR.