«+ QUE NUNCA» – Declaración del XIX Encuentro Estatal del Voluntariado de CEAR 2019

Un abrazo podría evocar, enmarcar este Encuentro Estatal del Voluntariado de CEAR 2019. Un simple gesto, alargar los brazos y recoger al otro; esto es lo que tuvimos la suerte de presenciar, como Antonio y Ramón se abrazaron, un largo, cálido, silencioso y aplaudido abrazo que nos acogió a todos y a todas. En esta línea de ideas nos moviliza ser parte de CEAR, la solidaridad en primer orden, según refiere los datos de la encuesta interna de CEAR 2019, le siguen la transformación, el crecimiento personal y la justicia.

Las organizaciones las hacen las personas y en CEAR, trabajamos y servimos a las personas desde lo que nos une como humanos, concepto que además introduce el profesor Carlos Giménez, quien nos hace reflexionar sobre las distinciones que solemos hacer, al referirnos a las personas; como vulnerables, excluidas, deprimidas socialmente, entre otros y con ello, perdemos la esencia genuina como personas.

Recibimos la noticia de la participación del voluntariado en la Asamblea; lo conforman tres representantes con avances bien significativos al pasar de una persona a tres, y tener representación con voz y voto, tanto de personas voluntarias como de personas refugiadas. Surge una reflexión acerca de los niveles de participación del voluntariado, con miradas diversas y profundas, que nos hacen llevar, de este momento de debate, la necesidad de revisar(nos) los técnicos y técnicas y las personas voluntarias en el tema de responsabilidad y participación, reflexionar de lo que nos puede estar pasando, con la convocatoria, la difusión, la comunicación, el lenguaje y la motivación.

Sirvió como un abreboca para recibir la jornada, en la conexión de los valores y motivaciones que nos mueven a participar en CEAR; recogiendo las palabras que nos definen, como la solidaridad, el compromiso, los derechos humanos y la ayuda. Por otro lado, nos dan a conocer el proceso de calidad en el que estamos el área de voluntariado y participación, algunas interesantes conclusiones de la encuesta anual realizada a todo el voluntariado y la plataforma de Volunteers Zone, tan anhelada por los voluntarios y voluntarias, que busca optimizar nuestros procesos y sobre todo contar con un espacio de intercambio, a través de un menú de opciones que enriquecerá nuestro vínculo y sistematización de contenidos.

Y esta es la historia de CEAR, la de un compromiso con los Derechos Humanos. Para ello, nos constituimos en un instrumento social que a lo largo de 40 años ha impulsado políticas concretas, tangibles, entre muchas resaltamos que se luchó y finalmente se consiguió que en la Constitución se recogiera el Derecho de Asilo:

Artículo 13.4: «La ley establecerá los términos en que los ciudadanos de otros países y los apátridas podrán gozar del derecho de asilo en España».

Sin embargo, hoy nos encontramos transitando hacia CEAR de la ciudadanía, como nos apuntó Ramón, por ello es tan importante que estemos las personas voluntarias representadas en la Asamblea que nos supone tanto derechos como el deber de participar, en este sentido nos hemos comprometido a revisar los reglamentos que están en formación. La situación hoy puede ser más difícil que entonces, pero hemos aprendido que abrirse a la ciudadanía, ser transversal, estar en las comunidades, generar y fomentar el espíritu de pertenencia nos ayudará a superar las dificultades y a mejorar. En palabras de Antonio:

“Siempre nos tenemos a nosotros mismos, nuestra cabeza, manos, talento, capacidad… para desarrollarnos, para seguir luchando sin miedo. ¡No lo dejéis!”

Este espíritu ha transitado por cada una de las presentaciones de los territorios, con ellos hemos podido ver, pasear, bailar y casi oler y saborear, pero sobre todo aprender que el ESTAR Y SER de CEAR es más que nunca un acompañamiento, un abrazo entre las personas voluntarias, las refugiadas y la ciudadanía, ya sea plantando verduras, con una buena conversación, descubriendo Damasco en Madrid, contando pasos, prestando bicis, manejando google maps, haciendo biodanza… En resumen, buscando espacios reales de participación y bienestar que nos abran a la ciudadanía y nos integren en el tejido social.

¿De dónde venimos?

Si bien esta necesidad de intercambio nos caracteriza, Carlos Giménez nos hizo reflexionar sobre nuestra dimensión humana: CEAR es una entidad social que ha de trabajar tanto con la sociedad civil como con el Estado, con cada una de sus instituciones. En este sentido el profesor considera que el voluntariado se constituye en un actor principal de cambio que ha de ser leal y crítico con el sistema. Así mismo, el voluntariado es altruista, pero puede complementarlo de manera legítima con intereses personales como profesionales. En todas estas dimensiones el voluntariado participa con valores de solidaridad, como persona y como ciudadanos demócratas.

Pero, ¿cómo hacemos esto?, es imprescindible establecer una estrategia entre todos los actores activos del tejidos social que nos lleve a poner en práctica el concepto de “ciencia ciudadana”, así el SER, HACER y ESTAR de CEAR recaba y fomenta que cualquier persona, sin una cualificación profesional específica, pueda contribuir a la generación de conocimiento y, en consecuencia, en propuestas de mejoras para el conjunto. Las palabras del profesor nos hicieron sentir una nueva ilusión que renueva con fuerzas el pacto ciudadano desde la escucha de todos y todas, y de aquí surge la petición de que escriba un libro sobre este tema y, en parte, el profesor se ha convertido en un voluntario de CEAR, completando al querido amigo que ya era.

En este proceso de transformación en el que CEAR está inmersa, volver sobre nuestros pasos, aprender de nuestra Historia a través de un juego, algo difícil, de acertijos, retos y pruebas, “Scape room” en el que trabajamos en equipos de forma colaborativa, con más o menos acierto, aparte de pasarlo muy bien. En este ejercicio de reconocimiento sobre “de dónde venimos” nos encontramos que a lo largo de estos 40 años de evolución continúa se han ido elaborando, al compás de las necesidades de denuncia y reivindicación, nuestros valores: SÓLIDOS, SENTIDOS y COMPROMETIDOS.

Reflejo de todo ello es el trabajo que las abogadas y abogados de CEAR realizan día a día en la defensa del Derecho de Asilo en la frontera. Ya al filo de la caída de la tarde con el cansancio a cuestas, su exposición sobre los retos y debilidades del Derecho de Asilo, consiguió activarnos a través de casos prácticos, concretos y reales. Gracias a ello, pudimos reflexionar y sentir cómo luchan por la correcta aplicación de las leyes y además concienciarnos en la defensa que hacen día a día. Las palabras matutinas de Paloma Favieres, la Directora de Políticas y Campañas de CEAR, apuntalaron estos casos prácticos desde el análisis holístico de cómo se va a abordar en este futuro incierto que se avecina el Derecho de Asilo y en general los Derechos Humanos. Ante el cambio de ciclo que vivimos debemos estar alerta desde el rigor, no nos posicionamos sobre algo que no hemos comprobado, para garantizar el mejor proceso legal evitando la arbitrariedad de la aplicación de la ley.

Principales retos y desafíos

Por esta razón, CEAR está y estará presente y vigilante en las instituciones europeas e internacionales para que nada vaya a peor, subrayaba el Presidente de CEAR, Carlos Berzosa. Con él pasamos de la celebración por nuestro aniversario a la constatación de que aún, lamentablemente, seguimos siendo necesarios. ACNUR ha subrayado en varias ocasiones nuestra labor de denuncia ante la justicia, ya que somos los únicos en hacerlo. Sin embargo, su charla se centró más en los retos y desafíos, que en alabarnos porque debemos seguir luchando para no permitir el retroceso en los Derechos Humanos, seguir luchando por ampliarlos hacia las nuevas realidades como son el cambio climático, la igualdad de género, la lucha contra las mujeres y niñas desplazadas, la trata sexual y laboral, todas ellas demandas que habrán de materializarse en el segundo plan de Derechos Humanos.

Desde este enfoque, la exposición del representante del movimiento Ríos Vivos de Colombia, nos enfrentó a la necesidad de revisar el derecho de asilo hacia nuevas realidades como sería por razones medioambientales. Con sus palabras pudimos conocer la agresión ambiental al río Caura, que cometen empresas privadas y públicas, afectando el ecosistema, la tierra, los recursos naturales y sobre todo a las personas campesinas del sector, a quienes les invaden su espacio de convivencia y su territorio, sintiéndose realmente amenazados, con desapariciones forzadas y asesinatos de líderes comunitarios.

Enfrentar estos retos y desafíos es nuestra labor como personas voluntarias debemos realizar, rebatiendo los discursos de la ultraderecha, las falsas noticias, las medias verdades… que recorren como “un fantasma” los medios de comunicación y las redes sociales, y debemos hacerlo con argumentos razonados a través de un activismo leal y crítico.

A lo largo del fin de semana se alternaron las ponencias, el análisis y reflexión con espacios de trabajo con el cuerpo y la música que nos vincularon con nuestras emociones, así es como tuvimos la inmensa fortuna de tener un taller colaborativo de percusión africana, donde al ritmo de los instrumentos y sesión guiada, cantamos y bailamos en un solo grupo humano, complementándonos desde nuestras habilidades, competencias, ser y liderazgo natural.

En este histórico Encuentro se reflejó que todos los asistentes participamos de manera activa, dando nuestro 100% a través de espacios de elección en talleres, desde el humor acompañado por la tecnología, realizando gifs para llevar a cabo nuevas acciones que generen imágenes o lemas discursivos de solidaridad. Este se complementó con el taller que nos mostró la relevancia de la responsabilidad de lo que se comunica en las redes sociales y de romper las cadenas de rumores desde el voluntariado. Posicionarnos ante los rumores xenófobos está en nuestras manos.

Desde una perspectiva complementaria, se realizaron talleres en el que desarrollamos la conexión de nuestras emociones, en uno de ellos a través de un trabajo del equilibrio físico emocional y en el otro cómo conectar las emociones a través del cuerpo y la música a través de la biodanza para fomentar y mejorar la expresión, la comunicación y la creatividad.

Para finalizar y bajo el lema + QUE NUNCA queremos recabar nuestras palabras en este encuentro:

  • Integrarnos.
  • Mantener siempre la ilusión.
  • Gestionar el caos.
  • Unirnos para combatir la xenofobia.
  • Ser CEAR desde la cocreación, creatividad, pasión, desde el ser para el hacer.
  • Ciudadanía.
  • Seguir siendo visionarios y visionarias

¿Hacia dónde vamos?

Estamos transitando a la CEAR abierta al proceso de ciudadanía que somos todos y todas. Hacia un nuevo sentido de la palabra convivencia, a profundizar la democracia, a pasar de proyectos a procesos, de articular a mediar, a tener un espacio de relación institucional de participación para eliminar la fragmentación. A continuar la historia de compromisos con el derecho de las personas a vivir en dignidad. A que ser persona voluntaria CEAR sea un lujazo en el CRECER, en el entender para poder acompañar a seguir escribiendo las historias de cada persona migrante o refugiada y ahora más que nunca transitar hacia los abrazos.

* Equipo de Voluntariado de CEAR, Buitrago de Lozoya (Madrid), 22-24 de noviembre de 2019. 

 

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