CEAR reclama cinco medidas para garantizar los derechos de las personas migrantes

Según los últimos datos de la OIM, en 2020 existían en el mundo aproximadamente 281 millones de personas migrantes internacionales, cifra que equivale a un 3,6% de la población mundial. La movilidad humana es un fenómeno que no cesa, y que ha aumentado globalmente en las últimas cinco décadas, siendo la cifra de migrantes internacionales superior en 128 millones a la de 1990.

En el Día Internacional del Migrante, CEAR reclama cinco medidas para garantizar los derechos de las personas migrantes y refugiadas:

  1. Derecho a la libre circulación. El artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que todas las personas tienen derecho a salir de cualquier país. Sin embargo, a menudo vemos que los diferentes Estados ponen trabas a la entrada de personas en sus territorios, especialmente en el contexto de la pandemia global que estamos viviendo.
  2. Políticas que favorezcan la plena inclusión. Es sabido que las sociedades actuales son multiculturales y que por ello resulta imprescindible que todas las personas que las conforman tengan acceso a los mismos derechos y las mismas oportunidades, independientemente de su origen.
  3. Cumplimiento de compromisos internacionales. Son varios los acuerdos internacionales a los que se han comprometido tanto España como los países europeos para garantizar la plena protección de los derechos humanos de todas las personas migrantes. Así, el Pacto Mundial de Migraciones supone un hito histórico en esta materia, que urge cumplir con cuestiones tan relevantes como: aumentar la disponibilidad y flexibilidad de las vías de migración regular, abordar y reducir las vulnerabilidades en la migración, salvar vidas y emprender iniciativas internacionales coordinadas sobre las personas desaparecidas en las rutas migratorias o utilizar la detención de migrantes solo como último recurso, entre otras cuestiones. También la Agenda 2030 hace hincapié en la necesidad de facilitar una migración ordenada, segura y regular.
  4. Lucha decidida contra los discursos antiinmigración. Durante los últimos años hemos asistido a un aumento de los discursos xenófobos y criminalizadores de la población migrante. Es importante poner en marcha campañas de cambios de narrativas para contrarrestarlos e impulsar políticas de convivencia, integración y lucha contra la discriminación a todos los niveles, desde un enfoque comunitario y de máxima cercanía con la ciudadanía para evitar la polarización social.
  5. Ley de igualdad de trato y no discriminación. Una normativa imprescindible para garantizar la plena inclusión y los derechos de la población migrante en España. El Gobierno español se comprometió a promulgarla el pasado mes de julio ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, tras dos intentos fallidos en 2011 y 2019.

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