CEAR atendió en 2017 a más de 22.000 personas

El año pasado fue un año de importante crecimiento para CEAR en todos los ámbitos, como refleja la memoria anual. Pero no queremos crecer por crecer: lo hacemos porque sabemos que estos números se traducen en que más personas han sido mejor acogidas, se han sentido más acompañadas, más escuchadas y mejor defendidas.

En 2017, CEAR atendió a más de 22.000 personas de 120 países diferentes. Pese a ello, aún quedan muchos retos pendientes en cuanto a la defensa del derecho al asilo se refiere y, por consiguiente, mucho trabajo por hacer.

Este importante crecimiento se ha traducido en actuaciones encaminadas a mejorar la vida de las personas refugiadas: el aumento de las plazas de acogida, las atenciones legales o la mejora de los programas de inclusión, entre otras. Asimismo, CEAR amplía su presencia territorial con la consolidación de la delegación de Navarra, la reciente apertura de la delegación de Alicante y la creación de un nuevo equipo de acogida en Cádiz. Todo ello ha sido posible gracias al compromiso de un equipo de profesionales y voluntarios que ya superan las 1.600 personas.

Dicho esto, cabe echar un pequeño vistazo a las cifras concretas, dado que el crecimiento experimentado ha sido exponencial. El equipo de CEAR ha aumentado en 2017 un 58% respecto al año anterior; y un 136% respecto a 2015.

En tan solo dos años, CEAR ha duplicado el número de personas atendidas, un total de 22.058 en 2017. Casi la mitad de ellas mujeres, el 41% frente al 59% de hombres. De todas ellas, el 13% eran menores de edad. Las personas solicitantes de asilo son la mayoría de las que atiende CEAR, el 76,6%. Pero no son todas. De hecho, el 22% de las personas atendidas eran migrantes en situación de especial vulnerabilidad y un 1,3% eran apátridas.

Las actuaciones desempeñadas por CEAR se repartieron de forma equilibrada entre los siguientes ámbitos: la acogida (34%), la atención legal y jurídica (25%), la inclusión (30%) y la formación y orientación para el empleo (11%).

Área de acogida

CEAR acogió a 4.683 personas en programas estatales, 2.962 en programas locales y 2.320 en programas de primera acogida; y lo hizo bajo un concepto de acogida mucho más amplio que ofrecer alojamiento y manutención, con el fin de que todas las personas puedan integrarse plenamente en la sociedad y adquirir un grado elevado de autonomía.

Para hacerlo posible, CEAR ha desarrollado un plan integral de acogida llevado a cabo por profesionales de diversas disciplinas que aseguran a las personas refugiadas el acceso a servicios fundamentales como el empleo, la vivienda o el aprendizaje del idioma, entre otros.

Área de inclusión

Durante el pasado año, un total de 17.055 personas fueron atendidas por el área de Inclusión. Pero más allá de estas cifras, que reflejan una tendencia positiva, se encuentra lo realmente importante, las historias que hay detrás. Cientos de personas han sido capaces de sobreponerse a experiencias tan duras como la tortura. Muchas de ellas han cambiado el rumbo de sus vidas y han creado un nuevo horizonte hacia el que dirigir sus aspiraciones. Hasta 405 personas han conseguido integrarse en la sociedad a través de un contrato laboral digno ¡hasta 50 con contrato indefinido!

Área jurídica

El área de asistencia jurídica prestó apoyo a 12.772 personas en 2017, el cuádruple que dos años atrás. La asistencia jurídica que presta CEAR es integral y se lleva a cabo en las distintas delegaciones, en puestos fronterizos o en centros de internamiento para extranjeros. En muchas ocasiones, el apoyo legal se inicia antes de la formalización de la solicitud de protección internacional y se prolonga durante todo el proceso. Además, complementariamente al asesoramiento legal y jurídico, se ofrece a las personas refugiadas un servicio de traducción e interpretación.

Dada la grave situación en el Mediterráneo, CEAR se vio en la obligación de actuar más allá de las fronteras españolas. Fruto de esta necesidad fue inaugurada, a principios de 2017, una delegación en Grecia con el fin de ayudar a las personas refugiadas atrapadas en este país, en estrecha colaboración con la organización local Greek Council for Refugees (GCR). Las personas que atiende CEAR a través de esta delegación se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad, puesto que han sido víctimas de torturas y violaciones, o padecen enfermedades graves. La atención a estas personas también es integral, puesto que no solo se les ofrecen plazas de acogida, sino que también se les presta asesoramiento legal y jurídico para tramitar sus solicitudes de asilo.

Otra de las principales líneas de trabajo de CEAR es la defensa de los derechos humanos. Por ello, esta organización ha denunciado “la política de contención” de la Unión Europea, iniciada en marzo de 2016 a raíz de la firma del acuerdo con Turquía, iniciativa a la que se han sumado otras ONG.

De todo ello se encarga el área de incidencia de CEAR, cuya misión principal es influir en las estructuras normativas, institucionales, políticas y sociales para lograr el pleno reconocimiento de los derechos de las personas refugiadas. Al mismo tiempo, a través de acciones de sensibilización, se promueve la construcción de una ciudadanía transformadora y comprometida con la defensa de los derechos de las personas refugiadas.

Desde las áreas de comunicación y marketing, así como desde las delegaciones territoriales, se ha conseguido influir en amplios sectores de la sociedad. En 2017, diferentes personalidades del mundo del periodismo, el arte o la música han apoyado distintas iniciativas de CEAR para defender los derechos de las personas refugiadas.

CEAR no sería posible sin la entrega de su voluntariado, formado por más de 860 personas que ofrecen su tiempo y su esfuerzo de manera altruista para ayudar a otros. La fotografía de nuestro voluntariado, formado mayoritariamente por mujeres, muestra una gran diversidad de edades, experiencias, formaciones y procedencias. De hecho, muchas personas refugiadas acaban siendo parte de este gran equipo para ayudar a quienes llegan huyendo de situaciones parecidas a las que a ellas les tocó sufrir. Son muchísimas las áreas en las que colabora el equipo de voluntariado, todas ellas encaminadas a hacer que las personas refugiadas se sientan integradas en nuestra sociedad.

“Sentir que estamos en el lugar correcto, haciendo lo correcto” es el lema que han acuñado las personas voluntarias de CEAR a su trabajo y que hace suyo cada una de las personas que forman esta gran familia.

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* Descarga la Memoria Anual 2017.

 

 

 

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