Carta abierta a las personas voluntarias, que hacen del mundo un sitio mejor

En los últimos tiempos estamos viendo con gran preocupación cómo se ha producido una reacción a la evolución de los derechos humanos. Grupos extremistas han sentido amenazados sus privilegios económicos, heteropatriarcales y culturales, y ante los progresos logrados, están tratando de hacer una involución de todo lo conseguido, promoviendo discursos contrarios a los derechos humanos. 

 

Se apoderan de palabras tan importantes como libertad, igualdad, democracia y, sin embargo, sus postulados son todo lo contrario a lo que estos conceptos representan. Con tristeza, vemos como parte de la ciudadanía está comprando esos mensajes y son receptivos a las narrativas que cuestionan los derechos humanos, el pensamiento progresista, la diversidad y la inclusión de las minorías, ya sean migrantes o de género. 

Por un lado, hay una demanda de protección, redistribución y preocupaciones sobre la desigualdad existente cada vez más profunda y por otro, una manipulación para plantear que esa situación se produce, entre otras cosas, por los supuestos privilegios que reciben los colectivos minoritarios como son las personas refugiadas y migrantes. 

Mientras que en los últimos 50 años se expandieron los derechos y las libertades gracias a la lucha social, ahora percibimos que están en peligro con una retórica antiderechos. Por esta razón, desde CEAR consideramos que la única forma de enfrentarnos a esta ola reaccionaria es involucrando a las personas de manera efectiva en la participación y defensa de los derechos humanos. Por ello, apostamos por seguir construyendo una experiencia compartida, a través del diálogo permanente con la sociedad, donde todas las personas tengamos la oportunidad de contribuir en un proceso de transformación social. 

Nuestro modelo de voluntariado y participación responde a ello, y en un día como hoy, no podemos dejar de seguir alzando la voz junto a la ciudadanía para exigir el respeto a los derechos humanos y que nadie se quede atrás. 

Gracias a todas las personas voluntarias por seguir siendo parte del músculo social en representación de una ciudadanía crítica y comprometida porque, aunque lo que está en riesgo es “el derecho a tener derechos”, con vuestro compromiso y tenacidad no dejaremos que suceda. 

Feliz Día del Voluntariado, nos sentimos profundamente orgullosas de ver que hay personas de vuestra altura moral para hacer de este mundo un sitio mejor. 

 

 Estrella Galán, directora general de CEAR 

 

Ayúdanos.

Con una aportación de 10€ nos ayudas a proporcionar el material escolar para niños y niñas refugiadas